viernes, 15 de marzo de 2013

Carencias afectivas.

No es que nunca me haya parado a pensar, a mirar, el tema del que voy a hablar, pero a decir verdad, cada día me doy más cuenta y me da más pena y creo que es el momento perfecto para escribir sobre ello.

En la vida, cada uno tiene sus problemas y ha de saber resolverlos. Pero; ¿cómo resuelves tu un problema, si ni tan siquiera sabes que lo tienes? Si ni tan siquiera te paraste a pensar en ello, ya bien sea, porque no lo has visto o porque nadie se interesó lo suficiente por ti como para verlo y decirte lo.
Hoy no voy a escribir "bonito", hoy no habrá florituras en mis letras.
Vereis. Me considero una persona a la que le encanta hablar con los demás (con unos más que otros, por supuesto), porque eso me hace conocer a las personas y me siento bien compartiendo ideas y vivencias. Pero también me fascina observar y analizar cada movimiento ajeno. Si quieres conocer a alguien, mira como anda, como sonríe y lo más importante, observa como hablan sus ojos.
Todo empieza así, hay un bar que yo solía frecuentar mucho y a mi me gustaba ir con gente e incluso sola a tomar un café y leer un poco. Cuando estaba sentada sola, a veces dejaba de leer, y me gustaba observar a los transeúntes que pasaban por allí. Es tan fascinante ver como puedes saber de alguien sin ni tan siquiera conocerlo. Y la conclusión más importante que saqué de aquellos días (y que aun me atormenta la cabeza) fue una generalización muy sencilla de la sociedad. Vacíos. La gente anda de aquí para allá y se les ve tristes. A esas personas se les nota que les falta amor. Casi todos (sobre todo gente joven, gente de mi edad) no se querían lo suficiente e iban aislando se de los demás sin darle importancia alguna. Claro está, que si tu a un niño no le enseñas a querer (ya que no lo demuestras) ese niño no sabrá querer, peor aun, no se querrá a si mismo. Y cuando empiece a pensar, intentará por sus propios medios (casi nunca los correctos) que lo amen. Inseguridad, falta de auto estima, miedo (a los cambios), búsqueda de personalidad, búsqueda de respuestas. Todo un adolescente hecho y derecho. Es normal. Lo que me sorprende es ver a gente con mi edad así. Gente de entre 20-30 años con complejos físicos y de auto estima, errando constantemente, por no saber conseguir lo que quieren de la manera adecuada y sufriendo sin motivo. Si, sin motivo, a mi no me ha echo falta que nadie me enseñe a quererme. Yo sola me he dado cuenta de lo que valgo. De mis virtudes y de mis defecto. De las cosas que me hacen ser quien soy. Y entiendo que haya gente que necesite ayuda, a fin de cuentas a mi me ayudaron mis errores. Pero si ellos no se dan cuenta, necesitarán a alguien que les eche una mano. El problema es que es un círculo vicioso, porque si tu no te quieres, nadie te quiere, ni sabes querer a los demás. Entonces nadie querrá ayudar te, obviamente. Personalmente, a mi esas personas son las que no me suelen crear mucha empatía, pero luego comprendo que, en la mayoría de los casos, no es culpa suya, son inconscientes de su propio ser. Y lo que me parece más triste es que, en esta sociedad impersonal, la gente cada día parece sentir menos, por que ¡no les hace falta!. Enganchados a sus móviles, tablet, ordenadores etc. Todo ello les sirve para evadirse, para no pensar lo que les duele y para crear se un mundo deformado en su cabeza, un mundo irreal que nada tiene que ver con la realidad. Y eso es así, en mi opinión. Y tanto hombres como mujeres se encuentran bajo presión. Maquilla te, tiñe te el pelo, haz deporte, pierde peso, no comas calorías, echa te gomina, la ropa? de última moda, pon te todo lo que se lleva e intenta parecer uno más. Tu mismo sabes que da igual, porque quizás puedas engañar nos a nosotros, pero siempre serás tu el que se desvalore y el que se ponga un precio que no tiene.



N.

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