lunes, 15 de abril de 2013

GRACIAS.

Te amé, te amo y te amaré siempre (y si, hablo en presente de ti, porque siento que te tengo dentro). Y ahora que no estás, siento que amo a nadie, amo lo que era de ti, desde el primer día que te vi. Tu alma, tu olor, tu cuerpo... Amo recuerdos, porque no eres un ser material. Y en mi cabeza, sinceramente, no lo veo como algo malo, ya que ahora que no te tengo y que sé que no te podré tener jamás, te siento más que nunca. Te siento en el aire, a mi lado protegiéndome. Te siento en la vida, en las flores, en las personas, en los momentos... En todo. Se que no estás, se que no estarás como cuerpo material, pero me estás haciendo sentir lo más maravilloso que jamás nada ni nadie me ha echo sentir. Me estás enseñando a amarlo TODO. No tengo palabras para describir la contradicción de mi cabeza. Por un lado siento que una parte de mi se ha ido contigo, por otro lado estoy empezando a sentir lo más maravilloso que jamás he sentido: me siento, te siento, siento la sangre que recorre mi cuerpo. Es simple, me has enseñado a sentir. SENTIR de la mejor forma que podría hacerlo.


Me estás enseñando a vivir ahora que no estás.





N.

No hay comentarios:

Publicar un comentario